familia

Como padres y madres sabemos que no podemos estar ajenos a la Educación Sexual pues continuamente educamos sobre sexualidad a nuestros hijos e hijas a través de nuestros pudores, nuestras caricias, nuestros silencios u opiniones. Aunque no seamos conscientes, transmitimos valores y actitudes que definen la forma en que viven su sexualidad.

Una Educación sexual de calidad debe dirigirse a que nuestros hijos e hijas aprendan a conocerse, a aceptarse y a expresar su sexualidad de modo que sean felices.

Todos los padres y madres estamos perfectamente capacitados para transmitir una educación sexual de calidad, es necesario asumir el protagonismo y aceptar la parte que nos toca.

¿Cuándo empiezo?, ¿qué debemos decir?, ¿qué hacer ante determinadas situaciones?, ¿qué lenguaje emplear?, ¿qué hacemos ante el pudor, las preguntas, los tocamientos, el desarrollo, la orientación del deseo, la masturbación…?

Cuando se nos plantean todas estas cuestiones resulta clarificador ponerse de acuerdo con otros padres y madres y otros agentes educativos de primer orden, como la escuela para poder plantear una formación, una orientación en educación sexual que clarifique y aúne las intenciones educativas de todos los agentes.Aita ea ama garen aldetik, ezin diezaiokegu bazter egin sexu-heziketari, etengabe hezten ditugu seme-alabak sexualitatean, gure lotsa, laztan, iritzi eta isiltasunak lagun. Jakin gabe bada ere, euren sexualitatea bizitzeko modua definituko duten balore eta jarrerak transmititzen dizkiegu.

Emaize 3.0

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