Reseña del libro ”TRÁNSITOS. Comprender la transexualidad infantil y juvenil a través de los relatos de madres y padres”

Aquí encontraréis una breve reseña del libro ”TRÁNSITOS. Comprender la transexualidad infantil y juvenil a través de los relatos de madres y padres”, obra de nuestro compañero Aingeru Mayor, sexólogo, padre de una hija en situación de transexualidad y miembro de la Asociación de familias de menores transexuales Naizen. Esta reseña ha sido escrita por Laura Martínez de Aguirre, estudiante recién graduada en Psicología por la UPV y en prácticas académicas en Emaize.

“TRÁNSITOS. Comprender la transexualidad infantil y juvenil a través de los relatos de madres y padres”. Aingeru Mayor. Ediciones Bellaterra. 2020.

Este libro escrito por Aingeru Mayor recoge 25 historias reales narradas por madres y padres de niñas, niños y jóvenes a los cuales se les supuso una identidad sexual equivocada al nacer, tras la observación de sus genitales. A continuación, el autor presenta un análisis de estos relatos y finalmente ofrece múltiples reflexiones sobre la transexualidad infantil, es decir, sobre la existencia de niñas con pene y niños con vulva. 

Hasta hace poco la transexualidad infantil era invisible, no se hablaba de ello porque era un tema desconocido, no entraba dentro de nuestros pensamientos. Por lo tanto, estos niños y niñas crecían sufriendo, sin ser escuchados ni comprendidos, viviendo una realidad que se les había impuesto. Hoy en día esto sigue ocurriendo, pero podemos ver que ya se están empezando a dar pequeños pasos, y que ya hay niños y niñas en situación de transexualidad que están pudiendo vivir su infancia conforme a su identidad sexual.

En este libro podemos ver perfectamente que las familias que deciden acompañar a sus criaturas en situación de transexualidad, es decir, cuando respetan y aceptan su identidad sexual, muestran alegría, sonríen, juegan y son felices. Por lo tanto, podemos concluir que no es su condición lo que ocasiona el sufrimiento, sino la negación de la misma. Esto está relacionado con que la mayoría de los niños tienen pene y la mayoría de las niñas tienen vulva y, por lo tanto, ha llevado a pensar que siempre es así, que la identidad sexual la definen los genitales. En estos 25 relatos podemos ver que esto no es así, que una cosa es lo que se tiene y otra cosa es lo que se es, que ocasiona mucho sufrimiento y malestar en estos niños y niñas y que a veces puede ser demasiado tarde para su salud mental. 

Asimismo, esa asociación entre identidad sexual y genitales externos puede generar en algunos casos rechazo hacia esta parte de sus cuerpos y por tanto querer someterse a intervenciones quirúrgicas. A pesar de ello, no en todos los casos es así y ya se ha empezado a ver que a los niños y niñas que se les ha aceptado su identidad desde edades muy tempranas y que han podido obtener información al respecto, viven con satisfacción sus genitales y no los rechazan. Por lo tanto, me parece de vital importancia trabajar desde muy temprana edad la relación que cada persona tiene con su propio cuerpo, aceptándose tal y como es. Pero esto no es un trabajo que tienen que hacer solo estas niñas, niños y sus familias, sino que toda la sociedad tenemos que ser capaces de comprender y aceptar la inmensidad de hechos de diversidad sexual. 

Después de haber leído este libro, he de decir que he comprendido y he aumentado mi conocimiento sobre esta realidad que viven muchos niños y niñas. Pienso que las vivencias y las experiencias de las personas tienen más valor y credibilidad que cualquier teoría o suposición y después de haber tenido la oportunidad de leer todas estas historias reales llenas de emoción, han hecho que aumenten mis ganas de acompañar y de seguir investigando esta realidad, para que sea reconocida y aceptada. Creo que es un libro que debería leerse todo el mundo.

Laura Martínez de Aguirre

Practicum en Emaize Centro Sexológico