Panorama educativo en la Generación Porno

La expansión de la pornografía y su temprano consumo plantea interrogantes sobre su impacto en la percepción de la erótica y de los cuerpos, en las consideraciones sobre la masculinidad y la feminidad, así como en el desarrollo de las relaciones íntimas en la vida adulta. Por ello es esencial que haya contrapesos educativos que aborden la sexualidad y la erótica de manera integral. Es fundamental un abordaje que promueva relaciones entre los sujetos sexuados respetuosas, saludables, consensuadas, gratificantes. Si quieres profundizar en el tema, puedes leer el siguiente artículo al respecto. Esperamos que sea de tu interés.

El vertiginoso avance de la tecnología digital y la omnipresencia de internet han provocado una expansión masiva de la pornografía sin precedentes en la historia de la humanidad.  La pornografía nunca antes había sido tan accesible como lo es hoy. La oferta es inmensa, gratuita y disponible las 24 horas del día, con un par de requisito: disponer de un dispositivo adecuado y tener conexión a internet. 

Al comienzo de la expansión del porno, cuando internet estaba vinculado a un ordenador fijo, las familias, aplicando un buen control parental, podían impedir que sus hijas e hijos se expusieran a material pornográfico. Sin embargo, desde que la tecnología digital ha permitido poder llevar internet en el bolsillo, evitar esta exposición es casi imposible. Muchas veces el primer contacto con la pornografía es involuntario, e incluso aquellas niñas y niños que no disponen de móvil también pueden empezar a ver porno en el de otras personas. 

Otro de los motivos por los que menores y adolescentes acceden a la pornografía es la curiosidad y es que son muchas de estas personas -en muchos casos inmaduras- quienes la dan por buena como fuente de aprendizaje. Lo que parece claro es que para todas aquellas personas que no tienen acceso a una educación sexual de calidad, el porno se ha convertido en una especie de libro de instrucciones que distorsiona enormemente la realidad, tanto de las prácticas eróticas como de los cuerpos, los deseos… 

Uno de los aspectos más preocupante que revelan los estudios de los que disponemos es la edad en la que se comienza a consumir pornografía. En muchos casos este consumo se produce antes de que se haya desarrollado la dimensión erótica que todas las personas tenemos y que nos permite desear y sentirnos deseadas. Ello hace que no puedan contextualizar lo que ven, ya que su propia vivencia erótica compartida está en desarrollo. Este temprano contacto con el porno –sobre todo mainstream – plantea interrogantes sobre cómo influye en la percepción de la sexualidad y en el desarrollo de las relaciones íntimas en la vida adulta.

Por otro lado, la pornografía está construyendo un imaginario erótico colectivo en el que hay una normalización de las actitudes violentas frente a una devaluación de la ternura, el cuidado o el romanticismo, que no tienen cabida en este modelo porno-erótico. Refuerza un modelo coitocéntrico (penetraciones), finalista (orgasmos-eyaculaciones) y totalmente centrado en la actividad genital.

Además, nos muestra una masculinidad hegemónica basada en la fuerza, en la toma de iniciativa y en la dominación. Son un tipo de hombres concretos quienes marcan las reglas. Frente a esto, nos muestra una feminidad complaciente que sitúa a las mujeres como meros cuerpos multi-penetrables y siempre a disposición del placer masculino: hombres deseantes en un rol de sujetos activos y mujeres deseables, pero sin capacidad para desear, en un rol pasivo. En el caso del porno gay, sucede algo similar: hay un modelo de hombre dominador frente a hombres pasivos, penetrables y frágiles, habiendo pocas veces intercambio de estos roles. Evidentemente, estas cuestiones que influyen en los imaginarios de las masculinidades y las feminidades que “deben ser” dificultan enormemente el objetivo que como sociedad debemos marcarnos: la equidad entre los sujetos sexuados. 

A nivel individual estamos viendo el aumento de consultas de jóvenes relacionadas con el impacto del consumo de porno en su seguridad y en la confianza ante vivencias de la intimidad, generándoles gran ansiedad. Llegan a sentir presión (muchas veces autoimpuesta) para cumplir con los estándares poco realistas presentados en el porno, olvidando sus propios deseos y haciéndoles creer que hay que seguir el guion que ha marcado la pornografía mainstream.

¿Estamos abordando este tema de manera adecuada? A pesar de que la pornografía y su efecto en edades tempranas es uno de los temas que ocupan el debate y la reflexión social, es de suma importancia que implantemos contrapesos educativos desde un abordaje integral de la sexualidad. Gran parte de la educación sexual que se ofrece está centrada en la prevención de riesgos y no siempre aborda temas como la erótica, el deseo, las emociones o el placer. Todas las dudas, curiosidades y necesidades que menores y adolescentes tienen sobre estas cuestiones siguen sin ser atendidas desde el ámbito educativo o familiar, por lo que la pornografía ocupa ese lugar de “agente educador” que no le corresponde. 

Es fundamental que brindemos a niñas, niños y jóvenes una educación sexual de calidad, integral y con perspectiva feminista, que no se quede en puros aspectos biológicos o preventivos, que les ayude a explorar y comprender su propia dimensión erótica de manera gratificante y enriquecedora. Esta educación integral no solo contribuirá a relaciones más placenteras, saludables y equitativas, sino que también fomentará una sociedad con una comprensión más profunda y respetuosa de la sexualidad humana en todas sus facetas. 

Esto es lo que desde Emaize venimos poniendo en práctica en nuestra larga trayectoria y no sólo a través de la educación sexual en el aula o la formación del profesorado o de las familias, sino también en el ámbito comunitario, por ejemplo colaborando con los medios de comunicación. Así, os invitamos a ver y escuchar a nuestra compañera Maider García de Vicuña en los debates tras el programa Generación Porno en ETB2. 

Primer debate en EITB

Segundo debate en EITB

Esperamos contribuir a la serenidad en este debate social y al abordaje integral de la atención a las sexualidades de las personas más jóvenes.

¡Anímate!